Publicado el 11/08/2025 por Administrador
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En los Valles Centrales de Oaxaca, la comunidad zapoteca de San Pablo Güilá ha marcado un precedente nacional al iniciar el cultivo legal de cannabis. Se trata de un esfuerzo colectivo encabezado por jóvenes productores indígenas que, tras años de gestiones, obtuvieron licencias oficiales para sembrar y cosechar variedades con bajo contenido de THC, destinadas principalmente a usos medicinales.
El proyecto, impulsado por la Asociación Indígena de Productores de Cannabis, agrupa a decenas de familias que ven en esta actividad una oportunidad para rescatar prácticas ancestrales y generar ingresos legítimos. La siembra incluye cepas adaptadas a la región, como la Teso Cherry CBD, seleccionadas por sus propiedades terapéuticas y su potencial en mercados regulados.
Para estas comunidades, el cannabis no es una novedad, sino una planta integrada a su cosmovisión y a sus métodos tradicionales de sanación. La legalización de su cultivo representa la posibilidad de ejercer plenamente sus derechos culturales, reforzar su economía y reducir la migración forzada de jóvenes que buscan empleo fuera de sus pueblos.
El proceso de autorización fue complejo y requirió la validación de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, que otorgó permisos formales a productores distribuidos en varias localidades de Oaxaca. Con ello, el cultivo y la distribución de cannabis medicinal se desarrollan ahora bajo estándares legales y de calidad controlada.
No obstante, el camino no ha estado libre de obstáculos. Algunos cultivadores han denunciado hostigamiento por parte de autoridades y fuerzas de seguridad, a pesar de contar con permisos vigentes. Esta situación ha motivado llamados a garantizar el respeto a la autonomía de los pueblos originarios y a sus proyectos productivos.
La experiencia de San Pablo Güilá y otras comunidades que se han sumado a esta iniciativa abre un capítulo inédito para el país, en el que el cannabis pasa de la clandestinidad a convertirse en una herramienta de desarrollo local, identidad cultural y salud comunitaria.