Empresas y expertos avisan de una «desaceleración preocupante del empleo» y «más incertidumbre» en otoño

El Gobierno apunta ya a un cambio de ciclo que enfríe el mercado de trabajo, pero confía en que la reforma laboral evite un aumento del desempleo Leer

Empresas y expertos avisan de una «desaceleración preocupante del empleo» y «más incertidumbre» en otoño

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España pierde 7.366 empleos y el paro sube en 3.230 personas en el peor julio en más de veinte años

Los datos de empleo de julio, que fueron considerados «malos» de forma unánime al haberse destruido puestos de trabajo y aumentar el paro por primera vez en un mes de julio en más de 20 años, llevaron este martes al Gobierno a apuntar ya a un cambio de ciclo que enfriará el mercado laboral y abocaron a las empresas y los expertos a pronosticar una «desaceleración preocupante del empleo» para el otoño.

«El dato de paro registrado en julio ha sido malo (…) Hay dos elementos fundamentales que lo explican: la incertidumbre económica mundial y la inflación, por el conflicto bélico en Ucrania que está provocando elementos negativos en la economía mundial y en Europa, afectando a la cadena de suministros y generando tensión acerca de qué va a ocurrir con la energía. Esta incertidumbre global tiene ya un contagio limitado en el mercado de trabajo, que es evidente que no puede permanecer ajeno, absolutamente inmune y blindado frente al contexto económico internacional», reconoció este lunes Joaquín Pérez Rey, secretario de Estado de Empleo.

En su opinión, la destrucción de 7.366 puestos de trabajo el mes pasado y el aumento del número de parados en 3.230 personas, datos insólitos para un mes tradicionalmente positivo para el empleo, podrían apuntar a un cambio de ciclo, si bien ahora el mercado laboral está mucho más preparado para afrontarlo por la reforma laboral.

«El repunte del desempleo muestra una nueva configuración de nuestro mercado de trabajo, que ahora es muy resiliente. Antes, ante los cambios de ciclo económico, el mercado de trabajo reaccionaba con bastante virulencia y seguramente, a partir de la reforma laboral, tenemos un mercado de trabajo más robusto que tiene capacidad de resistencia a través de mecanismos distintos a la contratación temporal y los despidos», ha recalcado, sin querer confirmar si el cambio de ciclo ya se está produciendo, al ser preguntado por este medio en rueda de prensa.

No sería sorprendente ni llamativo que el paro entrara en un ciclo de estacionalidad negativa

Joaquín Pérez Rey, secretario de Estado de Empleo

Aunque no quiso hablar de futuro dado el nivel de incertidumbre, el secretario de Estado sí avanzó que el mes de agosto suele ser habitualmente negativo para el empleo y que el de este año no será una excepción. «El mes de julio es un periodo de tránsito entre la estacionalidad positiva y negativa. Más allá de la incidencia de la incertidumbre y los problemas de inflación, si atendemos al comportamiento habitual del mercado de trabajo a partir de agosto, no sería sorprendente ni llamativo que el paro entrara en un ciclo de estacionalidad negativa, que no necesariamente se asocia a un desequilibrio económico sino a la macha habitual», ha pronosticado.

«Es difícil hacer conjeturas sobre cuál va a ser la evolución porque el nivel de incertidumbre es muy importante y hay muchas variables en juego, desde los precios hasta los problemas energéticos y muchos otros, y es difícil saber qué repercusión real van a tener sobre el empleo. Lo que sí podemos decir es que ahora el mercado laboral español, a partir de la reforma laboral, cuenta con dispositivos e instrumentos para hacer frente a estas situaciones sin que haya grandes ajustes«, ha reivindicado.

En la misma línea se han manifestado otros miembros del Gobierno, desde el propio presidente, Pedro Sánchez, quien no ha querido caer «ni en la euforia ni en el catastrofismo» al evaluar los datos, hasta la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, quien ha constatado una «ralentización» del mercado laboral.

Después de seis meses con datos muy positivos del mercado de trabajo, que se ha venido comportando mejor que el Producto Interior Bruto (PIB), el mes de julio ha sorprendido a la baja y alimenta el temor a un punto de inflexión en la coyuntura económica del país, en línea con otros datos negativos como el PMI de la industria manufacturera que se dio a conocer el lunes. «Todos los indicadores actualizados en esta última semana aportan sorpresas negativas al PIB«, apuntaba ayer mismo el economista Manuel Hidalgo, colaborador de EsadeEcPol.

«A todas luces, este dato es claramente negativo ya que supone el primer descenso mensual desde que se dispone de registros. De hecho, nuestras estimaciones indican que ajustada la estacionalidad, tradicionalmente positiva en el periodo, la afiliación habría caído en 25.000 personas tras dos años consecutivos de creación de empleo (…) . El comportamiento de la afiliación durante toda la segunda mitad de julio fue particularmente anémico cuando se compara con el de los dos ejercicios económicos anteriores», señalaron los analistas de BBVA Research. Rafael Doménech, su responsable de análisis económico, apuntó que estas señales negativas del mercado laboral suponen «mayor incertidumbre para el tercer trimestre».

La patronal de empresarios, CEOE, también cree que julio marcará un punto de inflexión para el empleo. «Se trata de un comportamiento inhabitual en el período estival, que anticipa una desaceleración preocupante del empleo, en un contexto económico incierto al que apuntan todos los indicadores. Por ello, CEOE insiste en la necesidad de apoyar a las empresas ante este escenario de incertidumbre», pidieron en un comunicado.

«Los datos de paro y afiliación del mes de julio confirman la desaceleración que se venía anticipando desde hace algunos meses y que se ha reflejado en una caída de la afiliación y un incremento del paro inusuales para un mes de julio, tradicionalmente positivo para la creación de empleo. Estos datos reflejan ya los efectos de la desaceleración económica y el incremento de la inflación en el empleo, con menor ritmo de creación de nuevos puestos de trabajo en el sector servicios, especialmente en hostelería, y anticipan un otoño complicado«, apuntaba por su parte Cepyme.

En opinión de la organización que dirige Gerardo Cuerva, a partir de ahora podríamos ver un «reequilibrio» entre la evolución de la actividad -el PIB- y el empleo, que hasta ahora no han ido acompasados. «El mercado de trabajo está empezando a acusar en julio la incertidumbre económica, la inflación y los problemas en la producción derivados, entre otros factores, de los cuellos de botella existentes. En los próximos meses el mercado de trabajo estará muy condicionado por las dificultades que están atravesando las empresas, debido al encarecimiento de sus costes, las dificultades para el desarrollo de su actividad y a la enorme incertidumbre en el contexto internacional», añadió.

«Si el año pasado decíamos con los datos eran positivos, hoy nos encontramos con unos datos de paro y afiliación a la Seguridad Social pésimos, que aventuran un otoño realmente complicado. Muy complicado, en materia de empleo y en materia económica», afirmó por su parte Lorenzo Amor, presidente de ATA, después de conocer que en julio se perdieron 10.422 autónomos, es decir, 350 autónomos al día, el peor dato de los últimos 13 años para este mes.

Los sindicatos, UGT y CCOO, han calificado también los datos como «malos» y se han referido al actual contexto económico como «preocupante«, «debido al mantenimiento de la guerra en Ucrania y a los elevados costes energéticos que encarecen mes tras mes la cesta de la compra, y se han trasladado ya a otros bienes y servicios lastrando el consumo de los hogares».

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